Balanceo de aplicaciones

Las soluciones de balanceo de aplicaciones (o balanceo de carga de aplicaciones) son sistemas, dispositivos o servicios (físicos, virtuales, o en la nube) que distribuyen el tráfico de red entrante de manera eficiente y dinámica entre múltiples servidores o recursos de backend que alojan una o varias aplicaciones. 

Propósito principal

El objetivo principal es optimizar el uso de los recursos, maximizar el rendimiento, mejorar la fiabilidad y garantizar la alta disponibilidad de las aplicaciones. Al distribuir la carga de trabajo de manera uniforme, se evita que un solo servidor se sobrecargue, lo que podría provocar latencia o fallos del servicio. 

Características clave

  • Distribución Inteligente: A diferencia del simple balanceo de carga de red (Capa 4), el balanceo de aplicaciones opera en la capa 7 (la capa de aplicación, como HTTP/HTTPS). Esto le permite tomar decisiones de enrutamiento más inteligentes basadas en el contenido real de la solicitud, como la URL, las cookies, los encabezados HTTP o el tipo de solicitud, no solo en la dirección IP y el puerto.
  • Optimización del Rendimiento: Asegura que las solicitudes se dirijan al servidor con la carga más baja o el tiempo de respuesta más rápido, mejorando la experiencia del usuario y la capacidad de respuesta de la aplicación.
  • Alta Disponibilidad: Si un servidor falla o deja de responder, el balanceador de aplicaciones lo detecta mediante comprobaciones de estado (health checks) y deja de enviarle tráfico, redirigiendo las solicitudes a los servidores que funcionan correctamente.
  • Escalabilidad: Permite escalar horizontalmente las aplicaciones añadiendo o eliminando servidores del grupo sin interrumpir el servicio.
  • Seguridad: Puede ofrecer funciones de seguridad adicionales, como la descarga de certificados SSL/TLS, cortafuegos de aplicaciones web (WAF) y mitigación de ataques DDoS. 
Ver como Rejilla Lista
Ordenar por
Pantalla por página